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El sueño del bebé

Este es un factor determinante en la salud y desarrollo del bebé, durante el sueño, el organismo de los niños desarrolla mayor cantidad de la hormona de crecimiento. Durante este periodo, es cuando el bebé madura su sistema nervioso, el cual regula el crecimiento y maduración de los órganos.

En general, el sueño de los recién nacidos es bastante desordenado, la mayor parte de tiempo se mantienen dormidos, y no consiguen estar despiertos mas de dos horas, sin embargo, a medida que van creciendo esta relación sueño-vigilia se irá modificando. A los 3 o 4 meses, muchos bebés duermen al menos cinco horas seguidas y en algún momento durante el primer año comenzará a dormir durante aproximadamente 8 horas por noche.

Por tanto, es una buena idea crear hábitos que ayuden al desarrollo adecuado de tu bebé, ten en cuenta los siguientes consejos:

• Establezca un entorno para el sueño seguro: Baje la intensidad de las luces antes de ir a dormir y controle la temperatura en el hogar. No llene la cuna con juguetes, mantenga la cuna como un espacio seguro para dormir en vez de uno para jugar.

• Comer despierto y no despertarlo para comer: Es importante que el bebé esté despierto mientras come, así empezará a asociar comida y vigilia. Si, es difícil mantener a los bebés despiertos, con frecuencia tienden a quedarse dormidos, hay que hablarles, hacerles caricias o estimularlos suavemente para que mantengan cierta vigilia, y recordar que no debe despertar al bebé para que coma, salvo que se lo indique su pediatra por alguna situación especial.

• Fije una rutina y un horario: Cada noche se puede desarrollar una rutina relajante y tranquila, por ejemplo, alimentación-baño-masaje-pijama, debemos tener en cuenta que debe empezar siempre en el mismo horario y antes de que el bebé esté demasiado cansado.

• Lleve al bebé a la cama cuando esté somnoliento, pero despierto. Esto ayudará a que el bebé asocie a su cuna con el proceso de quedarse dormido. Es posible que su bebé esté inquieto o llore antes de encontrar una posición cómoda y se quede dormido. Si el llanto no cesa, ofrézcale palabras reconfortantes y caricias sin levantarlo de su cuna, la tranquilidad de su presencia puede ser todo lo que necesita para quedarse dormido.